Hipertrofia de Cornetes

Los cornetes son formaciones mucosas con una base ósea situados dentro la cavidad nasal. En cada fosa nasal contamos con tres cornetes separados por el tabique nasal, situados de manera escalonada en la parte superior, media e inferior.

El tamaño de cada cornete es diferente, siendo el cornete inferior el más voluminoso y el de mayor importancia.

Los cornetes son esenciales dentro del proceso respiratorio ya que cumplen varias funciones iniciales de acondicionamiento del aire:

  • Humidificación del aire que inspiramos
  • Filtración y calentamiento del aire
  • Regularización del flujo nasal.

La hipertrofia de los cornetes es el aumento excesivo del volumen de los cornetes nasales inferiores, y es un motivo de consulta relativamente frecuente en nuestra IPS.

Las causas que favorecen la hipertrofia de cornetes son variadas y entre las principales nos encontramos:

  • Las rinitis alérgicas
  • Rinitis no alérgica o vasomotora
  • Procesos alérgicos y gripales
  • Desviación de tabique nasal
  • Uso de ciertos medicamentos
  • El humo del tabaco
  • Estrés emocional
  • Exposición a ciertos productos químicos y/o contaminación
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La hipertrofia de cornetes  suele provocar síntomas como:

  • Sensación de nariz taponada
  • Dificultad para respirar
  • Dolor de cabeza
  • Secreciones excesivas de moco
  • Sinusitis
  • Tos seca recurrente y/o estornudos
  • Disminución del sentido del olfato
  • Mal aliento
  • Ronquido
  • Dolor en la base de la nariz
  • Hemorragia nasal
  • Oídos taponados

El tratamiento de los cornetes hipertróficos depende de la severidad de cada caso. Inicialmente si los síntomas y las consecuencias de los mismos son leves, el otorrino recurrirá a tratamientos no invasivos.

La prescripción de tratamientos locales mediante el uso de fármacos o soluciones nasales descongestionantes con corticoides tópicos vasoconstrictores. puede devolver los cornetes a su estado normal, en los casos de hipertrofia de la mucosa de leve a moderada. En los casos más severos o cuando este tipo de tratamiento local no tiene el efecto deseado, podemos recurrir a técnicas quirúrgicas

Apnea del sueño

Trastorno del sueño en el que la respiración se detiene y vuelve a comenzar repetidamente, esto es potencialmente grave, hasta inducir un paro respiratorio.

Los factores de riesgo son la edad y la obesidad y es más común en hombres.

Los síntomas son ronquidos fuertes y sensación de cansancio, incluso después de una noche completa de sueño.

Generalmente, el tratamiento incluye cambios en el estilo de vida, como la pérdida de peso y el uso de un dispositivo de asistencia para la respiración por las noches, como una máquina de presión positiva continua de la vía aérea (CPAP).

SINTOMAS

  • Ronquidos fuertes
  • Episodios en los que dejas de respirar durante el sueño (lo cual señala otra persona)
  • Jadeos al respirar durante el sueño
  • Despertarse con la boca seca
  • Dolor de cabeza por la mañana
  • Problemas para mantenerse dormido (insomnio)
  • Sensación de sueño excesiva durante el día (hipersomnia).
  • Dificultad para prestar atención mientras estás despierto
  • Irritabilidad

EL TRATAMIENTO CONSISTE EN EL CUIDADO PERSONAL

Generalmente, el tratamiento incluye cambios en el estilo de vida, como la pérdida de peso y el uso de un dispositivo de asistencia para la respiración por las noches, como una máquina de presión positiva continua de la vía aérea (CPAP).

Tinnitus

El tinnitus es un sonido de timbre u otros ruidos que se escuchan en uno o en ambos oídos. El sonido no es externo y otras personas no lo escuchan.

El tinnitus es un problema común. Afecta a entre un 15 y un 20 por ciento de la población y es particularmente común en adultos mayores.

 es causado generalmente por una afección subyacente, como la pérdida auditiva relacionada con la edad, una lesión del oído o un trastorno del aparato circulatorio. Para muchas personas, el tinnitus mejora con el tratamiento de la causa subyacente.

Síntomas

El tinnitus se describe, por lo general, como un zumbido en los oídos, aunque no exista una fuente de sonido externa. Sin embargo, puede causar otros tipos de ruidos imaginarios en los oídos:

  • Zumbidos
  • Rugidos
  • Chasquidos
  • Siseos
  • Murmullos

En la mayoría de las personas con tinnitus, este es subjetivo, es decir que solo lo escucha esa persona. El ruido puede variar de tono, desde un rugido bajo hasta un chillido alto, y se puede oír en uno o en ambos oídos. En algunos casos, el sonido puede ser tan alto que puede interferir en tu capacidad de concentración o de oír un sonido externo. El tinnitus puede estar presente todo el tiempo o puede ser intermitente.

Rara vez el tinnitus puede ocurrir en forma de pulso rítmico o de sonido silbante y, con frecuencia, a tiempo con los latidos del corazón. Se lo denomina tinnitus pulsátil en estos casos. Si tienes tinnitus pulsátil, el médico podría oírlo cuando te examine (tinnitus objetivo).

Para algunas personas el tinnitus no es una molestia. Para otros, es una interrupción cotidiana. Si lo tienes  y te molesta, consulta al otorrinolaringólogo.

Otoplastia

La otoplastia, conocida también como cirugía estética de orejas, es un procedimiento para cambiar la forma, la posición o el tamaño de las orejas.

Podrías elegir someterte a una otoplastia si te molesta que tus orejas se encuentren muy separadas de tu cabeza. También podrías considerar la otoplastia si una de tus orejas o ambas son deformes debido a una lesión o un defecto de nacimiento.

La otoplastia puede realizarse a cualquier edad una vez que las orejas hayan alcanzado su tamaño definitivo (generalmente después de los 5 años de edad) hasta la adultez.

Siempre se realiza en ambas orejas para optimizar la simetría y no altera su ubicación ni tu capacidad para oír.

Como cualquier otro tipo de cirugía mayor, la otoplastia presenta riesgos, incluido el riesgo de sangrado, de infección y de reacción adversa a la anestesia.

Otros riesgos asociados con la otoplastia incluyen:

  • Formación de cicatrices. Si bien las cicatrices son permanentes, es probable que queden escondidas detrás de las orejas o dentro de los pliegues de las orejas.
  • Asimetría en la ubicación de las orejas. Esto puede ocurrir como resultado de los cambios durante el proceso de cicatrización. Además, es posible que la cirugía no logre corregir la asimetría preexistente.
  • Cambios en la sensibilidad de la piel. Durante la otoplastia, el reposicionamiento de las orejas puede afectar transitoriamente la sensibilidad en esa área. En casos excepcionales, los cambios son permanentes.
  • Reacción alérgica. Es posible tener una reacción alérgica a la tela adhesiva o a otros materiales usados durante o después del procedimiento.
  • Problemas con los puntos. Los puntos que se hicieron para afirmar la nueva forma de la oreja pueden salir hacia la superficie de la piel y, en ese caso, es necesario retirarlos. Esto puede causar la inflamación de la zona afectada de la piel. Como consecuencia, es posible que debas someterte a otra cirugía.

Si deseas realizarte este procedimiento debes consultar con un cirujano. Durante la primera visita, es probable que el cirujano plástico haga lo siguiente:

  • Revise tus antecedentes médicos. Prepárate para responder preguntas acerca de las enfermedades actuales y pasadas, en especial cualquier tipo de infección en los oídos. El médico también puede preguntarte acerca de los medicamentos que estás tomando o que has tomado recientemente, y sobre las cirugías que hayas tenido.

  • Te haga un examen físico. Para determinar las opciones de tratamiento, el médico examinará tus orejas para establecer la ubicación, el tamaño, la forma y la simetría. El médico también podrá tomar fotografías de tus orejas para tu expediente médico.

  • Te hable sobre tus expectativas. Es probable que el médico te pregunte por qué quieres someterte a la otoplastia y qué resultados esperas del procedimiento. Asegúrate de comprender cuáles son los riesgos de la otoplastia, como la posible sobrecorrección.

Si eres un buen candidato para la otoplastia, el médico te indicará cómo prepararte para el procedimiento.

Las técnicas de la otoplastia varían según el tipo de corrección necesaria. La técnica específica que elija el cirujano plástico determinará la ubicación de las incisiones y las cicatrices resultantes.

El médico puede realizar incisiones:

  • En la parte de atrás de las orejas
  • En los pliegues internos de las orejas

Por lo general, el procedimiento tarda unas dos horas.

Después de una otoplastia, las orejas se tapan con vendas para protegerlas y sostenerlas.

Unos días después de la otoplastia, el médico te quitará las vendas. Es probable que tengas las orejas hinchadas y enrojecidas. Puede que, durante algunas semanas, necesites usar por la noche una vincha floja que cubra tus orejas. De este modo, evitarás que las orejas se muevan hacia adelante cuando te des vuelta en la cama.

Una vez retiradas las vendas se observa un cambio inmediato en la apariencia de tus orejas. Estos cambios son permanentes.